Cada instante es más bello que el anterior

En pocos lugares del mundo puedes observar montañas tan altas, como estas que pasan de los 6000 metros desde una base tan poco elevada. Nuestra mirada se pierde en el atardecer observando cada detalle, cada rayo de luz, cada cambio de color, de textura… y Juan y Álvaro se turnan con la cámara de vídeo. Cuando uno decide que ya ha tenido suficiente, el otro decide comenzar a grabar porque lo que está viendo le parece todavía más bello que el instante anterior.